¡Atención, atragantamiento a la vista!

Estamos de fiesta. Unas fiestas diferentes, este 2020. Unas fiestas que en la mayoría de casa llegan platos de celebración – la uva para fin de año, aperitivos o platos buenísimos elaborados con frutos secos,..- y juguetes o otros objetos nuevos que de seguro serán la atracción de los más pequeños.

A muchos de ellos les faltará una etiqueta – ¡Atención, riesgo de atragantamiento!- advirtiendo del riesgo que suponen para tu hijo en edad preescolar.

El atragantamiento (o técnicamente aspiración de cuerpo extraño) es uno de los accidentes más frecuentes en la infancia, sobretodo en menores de 5 años, y especialmente en menores de 3. La falta de dientes y la inmadurez en la coordinación que se requiere para tragar son algunos de los factores que lo predisponen. Aun así, se describe un segundo pico de incidencia sobre los 9 años, así que ¡no se puede bajar la guardia!   

Con la intención de darle la importancia que se merece el tema, sin quererte asustas, te diré que la “aspiración por cuerpo extraño representa el 40% de las muertes accidentales en menores de un año1.  

¿Dónde y cuándo ocurren?

La mayoría de atragantamientos suceden en casa cuando el niño come o juega, en general acompañados por un adulto.

¿Cómo suceden?

El cuerpo extraño – comida, juguete, objeto,…- que el niño se coloca en boca cae en orofaringe y de allí más abajo hacia la laringofaringe. Si el niño no es capaz de expulsarlo o tragárselo (eso también puede suponer un problema dependiendo del objeto) puede caer en la vía respiratoria.

Si queda atrapado en la tráquea (la vía principal de llegada de aire a los pulmones)  se producirá ahogo. Se trata de una emergencia médica que requiere de una atención terapéutica urgente, con la intención de evitar la muerte o secuelas neurológicas graves.

En otros casos, el cuerpo extraño se puede depositar en vías respiratorias más pequeñas e inferiores: los bronquios. Entonces puede aparecer dificultad respiratoria, o bien pasar desapercibido y dar la cara más adelante en forma de neumonías de repetición al mismo lóbulo pulmonar, o otras alteraciones pulmonares.  

¿Qué puedo hacer para evitarlo?

Ésta es la parte más importante. Actuar antes de que aparezca el problema es una actitud sabia. Los que me conocéis sabréis que me gusta la prevención primaria.

Debemos proteger a nuestros hijos e hijas a toda hora. No sólo cuando van en bicicleta o patinete. Los accidentes no tienen horario ni hacen vacaciones.

No hagas excepciones en las vacaciones de verano, ni en la “Castanyada, ni en las fiestas de Navidad… no hagas excepciones y basta.

A continuación te dejo recomendaciones apoyadas por la Asociación Española de Pediatría.

¡Atención: peques a la mesa!

No des a niños pequeños- por debajo de los 4-5 años- alimentos con los que se puedan atragantar:

  • Frutos secos: avellanas, pistachos, nueces, pipas, maíz, palomitas… evitad cualquier tipo. Recuerda pero que los frutos secos, preferiblemente naturales- no tostados- son muy nutritivos: piensa en incorporarlos de forma progresiva en su dieta a partir de los 6 meses de edad.
  • Caramelos, otras chucherías o dulces duros.
  • Otros con presentación inadecuada para un niño.

Corta o chafa los alimentos lisos y redondos antes de dárselos al niño: uva, tomatitos, garbanzos, salsichas (córtalos a lo largo)…

Educa a comer sentado. Los niños no deben estar en movimiento (jugando, corriendo o saltando) durante las comidas- incluidas desayunos y meriendas-.

Evita que ría o llore mientras come.

Enséñale a comer masticando despacio. Cuando llegue el momento, enséñale a comer los frutos secos de uno en uno, no a puñados.

Evitar darle alimentos que contengan juguetes pequeños dentro.

Vigílalo mientras come.

Nota: Esta entrada de blog no hace referencia al Baby Led Weaning, que requiere de más medidas de prevención específicas.

¡Atención: peques jugando!

Pon atención a las etiquetas de los juguetes y no pongas al alcance de tu hijo juguetes no recomendadas para su edad (sobretodo si contienen piezas pequeñas: algunos juguetes de construcción, coches hechos de varias piezas pequeñas…)

Asegúrate que todos los juguetes tienen la marca CE (Conformidad Europea).

Ofrezca sólo pelotas que sean más grandes que los pelotas de golf.

Evita que juegue con objetos pequeños (monedas, canicas, botones, legumbres secos,…), juguetes fácilmente desmontables, globos o guantes de látex. Estos dos últimos- en especial los globos no hinchados o rotos- en caso de aspiración causan fácilmente la obstrucción completa de la vía respiratoria conduciendo a un desenlace fatal (el 29% de las muertes secundarias a aspiración por un objeto son por globos).

Enseña a los hermanos mayores a mantener los juguetes con piezas pequeñas lejos de los pequeños.

Revisa el suelo y sitios bajos buscando piezas pequeñas que corren por casa: monedas, tornillos, fichas, agujas, pilas,…

Mantén los contenedores de las pilas en los juguetes y libros bien cerrados y recámbialas lejos del alcance los niños.

No pongas nada en la cuna, en especial objetos o juguetes blandos, con cuerdas o trozos pequeños. No coloques toldos, cortinas o móviles encima de la cuna.

Sitúa las bolsas o embalajes de plástico en un lugar donde no llegue el niño.

Vigila el niño mientras juega.

¿Qué más puedo hacer?

Recuerda llamar urgentemente el 112 si el niño se está atragantando y no tiene una tos suficiente para expulsar el cuerpo extraño.

Si tu hijo sufre un episodio de atragantamiento importante, aunque lo resuelga por si mismo, explícaselo a vuestra pediatra para que lo pueda tener en cuenta (en especial si posteriormente presenta problemas pulmonares de repetición).

Si tu hijo/a presenta atragantamientos frecuentes o tos cuando come y/o bebe, coméntalo a tu pediatra.

Te animo a formarte en maniobras de desobstrucción de la vía aérea y/o reanimación básica.

Convivir con las emociones

¿Qué sientes cuando lees sobre atragantamientos? Aunque me gustaría que mi blog fuese un espacio para sentir-se bien leyendo, es posible que con este tema no te sientes precisamente así.

Te seré sincera: es uno de los temas que como madre me preocupan más. Y como pediatra también.

Puede ser que sientas preocupación, ansiedad, estrés, desconfianza,… o quizás tranquilidad.

Poder gestionar las emociones negativas que surgen en la crianza – y en especial cuando valoramos los peligros a los que puede estar expuesto nuestros peques- es la mejor manera para que no nos perjudiquen a nosotros mismos ni a los niños.

Algunas propuestas que pueden ser de ayuda:

  • No et niegues o te escondas tus emociones y sentimientos al respecto
  • Compártelas con otro cuidador de tu hijo, una persona de confianza, o escríbelo en una libreta.
  • Infórmate sobre las medidas de prevención primaria y fórmate en reanimación básica.
  • Sigue las recomendaciones que proponen los expertos
  • Explica y pide a los otros cuidadores que también las sigan.
  • Olvídate de las modas. En la introducción de la alimentación complementaria escúchate y respeta tanto el nivel madurativo de tu hijo como tus necesidades emocionales y las de sus otros cuidadores. En caso de dificultades en progresar, déjate asesorar por vuestra pediatra.

Siempre puede suceder un accidente. No podemos controlarlo todo. No todo depende de nosotros. Aceptemos que nuestro margen de actuación es pequeño, para valioso, y asumamos nuestra responsabilidad de proteger a los pequeños estas fiestas y siempre.

¡Feliz año nuevo- comiendo con calma las uvas cortadas!-

Bibliografía:

1. Luna, J., Olabarri, M., Domènech, A. et al. (2016) Recomendaciones sobre la prevención de aspiraciones de cuerpos extraños. Anales de Pediatría, 2016, 04.013

Montana, A., Salerno, M., Feola, A. et al. (2020). Risk Management and Recommendations for the Prevention of Fatal Foreign Body Aspiration: Four Cases Aged 1.5 to 3 Years and Mini-Review of the Literature. Int. J. Environ. Res. Public Health 2020, 17(13),4700

Lobeiras Tuñon A. Ingesta-aspiración de cuerpo extraño. Protoc diagn ter pediatr (SEUP). 2020;1:339-355.

Keefer, V., Saklofske, J. i Parker,D.A. (2018). Emotional Intelligence, Stress and Health: When the Going Gets Tough, the Tough turns to Emotions. En L. Dacre Pool, P. Qualter (ed.), An introduction to Emotional Intelligence (pp. 161-183). Chichester (UK): Wiley & So.

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