¿Cómo fomentar y cuidar la autoestima de los niños/as en casa?

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Muchos de nosotros deseamos que nuestros hijos y otros niños tengan una buena autoestima.

¿Qué queremos decir con esto?

Tener una buena autoestima significa tener una imagen positiva de uno mismo y estar satisfecho con ella, lo que a la vez nos ayuda a tener una buena relación con nosotros mismos.

Se trata de una sincronía entre el autoconcepto– la manera en la cual una persona se percibe a si misma – y sus expectativas– el ideal de cómo le gustaría ser-.  

Así, cuanto más se parezcan la forma en la que un niño se percibe a si mismo y el ideal de si mismo más alta será su autoestima.

Aunque, como en tantos otros aspectos, no todo recae sobre nosotros, la autoestima de los peques se modula con el trato, las opiniones y las expectativas de las personas importantes para ellos: la madre, el padre, otros cuidadores, maestros, amigos,…

Cuidado nuestra forma de atenderles y comunicarnos, y nuestras opiniones y expectativas sobre ellos podemos fomentar una buena autoestima.

¿Qué podemos hacer?

¡Qué bien nos iría que pudiesen ser los niños/as quienes nos dijeran lo que necesitan!  

En general, para cuidar la autoestima de los pequeños vamos a tener que fomentar una buena imagen de si mismos – pensamientos y sentimientos positivos de si mismos, sentirse capaz de lograr las cosas importantes para ellos – y acompañarles a crear expectativas justas.

Según la Academia americana de pediatría fomenta la autoestima: desarrollar un buen sentido de seguridad y pertenencia, tener responsabilidad y un propósito en la vida, habilidades personales y satisfacción, poder confiar, contribuir y  tomar decisiones reales, contar con autodisciplina y autocontrol, ser motivado, apoyado y reconocido, aceptar los errores y el fracaso, y tener autoestima familiar.

¡Vamos a lo práctico!

Esta vez dejo que sea la voz de una niña quien te cuente algunas ideas generales.  

1. Muéstrame estima de forma incondicional: independiente me de mis emociones y sentimientos

2. Asegúrate que entiendo que pertenezco: que me siento parte de la familia. Escúchame, y haz que me de cuenta de ello. Hazme notar que valoras mis aportaciones aunque para ti diga “tonterías”, y que las tienes en cuenta en las decisiones familiares. Explícame porque es un “no” si así debe ser. A medida que crezca asegúrate que pertenezco también en otros ámbitos fuera de casa donde me siente querida y aceptada.

3. Haz que me sienta segura en familia: que en casa no hayan castigos, sino alternativas de las que nos ayudan a aprender y crecer. Asegúrame que no te vas a reír de mi, ni me humillarías, ridiculizaras,… por lo que hago o soy. Necesito poder confiar contigo y saber que estarás a mi lado también cuando me equivoque. Tener ahora confianza en ti me ayudará a crecer con confianza conmigo misma.

4. Ayúdame a sentirme capaz de resolver las dificultades: protégeme si hay peligro real o me puedo hacer daño, ponme límites. Sino, déjame probar. I equivocarme, una y otra vez. Necesito vivir experiencias positivas que sean fruto de mi esfuerzo, creatividad e ingenio para resolver problemas por mi misma.

5. Ajusta tus expectativas sobre mi: valorando mi grado de desarrollo, no el de otros niños y niñas. Las exigencias demasiado altas o bajas pueden ser perjudiciales para mi autoestima. Encuentra el punto medio, por favor.

6. Se honesto/a conmigo: ten palabra. Cumple con tus promesas. Necesito poder confiar en ti.

7. Déjame participar: necesito desarrollar mi sentido de importancia y responsabilidad. Dame coraje e invítame a colaborar. Al principio necesitare tu ayuda para aprender, pero con el tiempo verás que ¡podré hacerlo sola!

8. Permíteme escoger y tomar decisiones reales: siempre y cuando sea seguro para mi. Si soy pequeña (menos de 4 años) quizás necesito que me dejes escoger sobre pocas opciones (¿cuál de  estas camisetas quieres ponerte hoy? ¿Cuál de estas dos mandarinas quieres comer?)

9. Déjame pensar en las consecuencias de mis acciones: crea oportunidades para que me pueda poner a prueba, reflexionar y razonar sobre las consecuencias de mis actos. Puedo ponerlo en práctica construyendo una torre… o hablando sobre una discusión con otro niño. Pero sobretodo, guíame para que sea yo quien reflexione. No me des el trabajo hecho.

10. Anímame a hacer para mejorar, y elogia mi esfuerzo: reconoce cuando hago las cosas de forma apropiada, pero sobretodo fíjate en mi esfuerzo. I no sólo cuando consigo mis objetivos, sino especialmente cuando hago pequeños progresos (“Un buen intento!”, “Veo que te estas esforzando“)

11. No me juzgues por mis emociones: hazme entender que me quieres igual aunque sienta emociones desagradables (ira, tristeza, miedo…), y que sentir esas emociones es normal.

12. Enséñame a aceptar los errores como oportunidades: sentirme culpable, avergonzada, o fracasada por haberme equivocado no me ayudará a mejorar ni a construir una buena autoestima. Ayúdame a ver el error como una oportunidad para mejorar y aprender des de la responsabilidad. Explícame que estos obstáculos son normales y que puedo aprender de ellos.

13. No me etiquetes: no quiero etiquetas “bonitas” ni “feas”. Procura en general hablar de mis acciones, no de mi ser.

14. Crea “autoestima familiar”1: enfocarse en las virtudes de los miembros de la familia, evitar la crítica excesiva, protegerse y defenderse delante de los otros, creer y confiar en las diferencias individuales, mostrar afecto y pasar tiempo juntos en familia… creará una “autoestima familiar” que me ayudará a construir la mía.

Bibliografia:

American Academy of Pediatrics. Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (2004). New York: Penguin Random House.

Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis.

Healthy Children (American Academy of Pediatrics) (2016). Helping Your Children Develop a Healthy Sense of Self Esteem (2016). Recuperat de: https://www.healthychildren.org/spanish/ages-stages/gradeschool/paginas/helping-your-child-develop-a-healthy-sense-of-self-esteem.aspx (1)

Nelsen, J., Erwin, C., Ann Duffy, R. (2014). Disciplina positiva para preescolares. Barcelona: Omega.

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